Revista Oficial de AVEPA

Clínica Veterinaria de Pequeños Animales - Revista Oficial de AVEPA

Grandes avances en el tratamiento de los mastocitomas

El mastocitoma es la neoplasia más frecuente en la especie canina y además es el tumor que más ha avanzado, tanto en el abordaje diagnóstico, como en el terapéutico.

La clasificación del grado histológico es uno de los cambios más importantes que ha habido en la oncología veterinaria en los últimos años, ya que hemos pasado de una clasificación de tres grados, como era la de Patnaik, a una de dos grados, como es la de Kiupel. A mi modo de ver, este cambio de clasificación supone dos beneficios importantes para el clínico: por un lado, al quedar una clasificación en bajo y alto grado, se elimina el grado II de la antigua clasificación, que a veces era un problema de cara a emitir un pronóstico y a la hora de aplicar un tratamiento adecuado, ya que era un grupo muy heterogéneo de neoplasias, con comportamientos biológicos muy distintos; por otro lado, aunque estamos hablando de una entidad histológica, ya surgen estudios para poder averiguar el grado por medio de la citología, con el fin de poder realizar un abordaje terapéutico adecuado antes de tener estudios de anatomía patológica.

Otro gran cambio que hay en los últimos años en los mastocitomas es el aumento de técnicas de diagnóstico complementarias (mutación del c-KIT, obtención de KI67…) que nos pueden ayudar más allá del grado de cara al pronóstico y elección del tratamiento idóneo. En el artículo de revisión de este número de la revista, Pachi Clemente y Carolina Naranjo ahondan en estos procedimientos, definiendo la importancia de cada uno de ellos.

Y ya para terminar, no podemos olvidarnos del tercer gran cambio en el tratamiento de los mastocitomas, que es la aparición de los inhibidores de la tirosin-quinasa, en concreto del Toceranib fosfato y del Masitinib, dos fármacos que han sido desarrollados y registrados para su uso en el tratamiento de los mastocitomas caninos de alto grado, y cuya aparición abre mucho el abanico terapéutico de estas neoplasias.

Por todo esto, el artículo de revisión que aparece en este número de la revista me parece fundamental para entender la situación actual del mastocitoma canino dentro de la consulta de oncología.

 

Ricardo Ruano

Presidente del Grupo de Especialidad de Oncología