Revista Oficial de AVEPA

Clínica Veterinaria de Pequeños Animales - Revista Oficial de AVEPA

No estamos solos

Es un martes por la noche y estás de guardia. Todo parece tranquilo hasta que suena el teléfono. Respondes con tu voz más profesional: es el tutor de Rosca, una gata persa castrada de 14 años que necesita ser vista esa misma noche por colapso agudo y vómitos de una semana de evolución. Les pides que acudan a la clínica. Mientras esperas, repasas mentalmente los signos clínicos, los posibles diagnósticos y el material que podrías necesitar. Suena el timbre: la paciente ya está allí. Realizas la exploración, la analítica y las radiografías… ¿hay alguna alteración en las placas?, ¿hay que operar?, ¿qué hago ahora? Debes tomar una decisión importante sabiendo que estás sola/o.

¿Cómo termina esta historia para la paciente y para la/el veterinaria/o? Muchos de nosotros hemos vivido situaciones similares y podríamos contar finales muy distintos. Pero, ¿cómo cambiaría todo si la frase no terminara en “sabiendo que estás solo/a”, sino en “sabiendo que NO estás solo/a”?

En ocasiones es posible trabajar en entornos donde existe el personal y la organización necesarios para poder consultar a un compañero en cualquier momento. Sin embargo, esta no es la realidad diaria de muchos profesionales. A menudo, la falta de apoyo no se debe a falta de voluntad, sino a limitaciones de recursos o al desconocimiento de las herramientas disponibles. Vivimos en una época en la que existen cada vez más y mejores métodos diagnósticos. Muchas clínicas cuentan ya con TAC, resonancia magnética, endoscopia u otras técnicas avanzadas que nos ayudan enormemente en el diagnóstico y tratamiento de nuestros pacientes. Al mismo tiempo, disponemos de un número creciente de herramientas digitales que facilitan el acceso a información y el contacto con colegas, incluso cuando se encuentran en lugares remotos. Estas herramientas pueden ayudar a prevenir la soledad profesional, el desgaste emocional y favorecer el crecimiento y desarrollo profesional.

Si hemos integrado nuevas tecnologías diagnósticas en nuestra práctica clínica, ¿por qué no aprovechar también la tecnología para el aprendizaje y el crecimiento individual y colectivo como profesionales? Muchos veterinarios ya utilizan plataformas de educación online para su formación continua. Sin embargo, existen otras herramientas, unas más conocidas como las plataformas de telediagnóstico o de telemedicina, y otras con un enorme potencial que aún se usan poco, como las comunidades veterinarias de intercambio de información. En ellas, a menudo con acceso a especialistas, es posible obtener de forma rápida la experiencia y el conocimiento de miles de compañeros, además de contar con repositorios de información actualizada y fiable.

No obstante, es fundamental cuidar ciertos aspectos clave dentro de estas comunidades:

  • La veracidad y la imparcialidad de la información: ¿quién garantiza que los contenidos sean correctos, actualizados y seguros para aplicar en nuestros pacientes? Muchas/os de nosotras/os hemos empezado a utilizar herramientas de inteligencia artificial, como ChatGPT, en casos clínicos, pero sabemos que la información no siempre es fiable y que estas tecnologías pueden “alucinar”, con el consiguiente riesgo clínico.
  • La financiación de estas plataformas: aunque el acceso gratuito resulta atractivo, en muchos casos estas comunidades están financiadas por terceros, lo que podría comprometer la imparcialidad de la información. 
  • Garantía de identidad: asegurar que la información compartida solo sea accesible a profesionales veterinarios y que exista un sistema de verificación de identidad. 
  • Garantías personales: deben establecerse normas claras de confidencialidad y respeto mutuo que permitan expresar dudas clínicas sin temor a la exposición pública o a repercusiones con clientes. Un entorno seguro favorece la comunicación abierta y el aprendizaje, especialmente cuando se habla de aprender de los errores, que son una herramienta fundamental para mejorar como profesionales.

Estas comunidades ya existen y ofrecen un gran potencial para el desarrollo profesional, haciendo el aprendizaje más accesible. Un ejemplo claro del potencial de estas comunidades para mejorar el bienestar de las/os compañeras/os de profesión es la disponibilidad de programas de mentoría y apoyo para veterinarias/os recién licenciados o para aquellas/os que regresan a la profesión tras una pausa por maternidad, enfermedad u otras circunstancias. A través de una pantalla, se puede acceder a mentores con experiencia que ofrecen guía clínica y apoyo personal. Además, estas comunidades proporcionan nuevas perspectivas y formas de trabajar que enriquecen la práctica diaria y previenen el estancamiento profesional, siendo útiles en todas las etapas de la carrera.

Hoy en día existen incluso programas de internado veterinario virtual que combinan el trabajo en clínica de pequeños animales con una formación estructurada similar a la de un internado en hospitales de referencia. Como mentora de un internado virtual y participante activa en una comunidad veterinaria global independiente, puedo afirmar que estas plataformas no sólo mejoran el nivel de conocimientos, la calidad del trabajo clínico y el cuidado de los pacientes, sino que también aportan una gran satisfacción personal. Sentirse parte de algo más grande, saber que una pequeña contribución puede reducir el estrés de un compañero y mejorar la salud de un animal en otro lugar del mundo, tiene un valor incalculable. Aunque muchas de estas comunidades funcionan en inglés, esta barrera es cada vez menor gracias a las tecnologías de traducción.

El caso de Rosca es real. Fue atendido por una interna virtual que, en menos de diez minutos, recibió el apoyo de varios compañeros. Gracias a ello, se detectó gas libre en la cavidad abdominal en las radiografías. Tras la estabilización inicial, Rosca fue operada de urgencia esa misma noche. Presentaba una masa intestinal perforada. Es muy probable que el desenlace hubiera sido distinto sin el acceso inmediato al apoyo y la opinión de otros colegas.

Hoy en día, trabajar en soledad y sentirse estancado tiene una solución sencilla, al alcance de nuestra pantalla o del móvil que llevamos en el bolsillo. Os invito a uniros a una de estas comunidades y a experimentar cómo pueden enriquecer no solo vuestra práctica profesional, sino también vuestro bienestar personal.

Yaiza Forcada

DVM PhD Dip.ECVIM-CA PGCertVetEd FHEA MRCVS

Niessen Forcada Institute of Independent Veterinary Specialists / Veterinary Specialist Consultations www.niessenforcada.com 

Virtual Veterinary Internship www.vin.com/vvi 

Veterinary Information Network www.vin.com